Estados Unidos celebra este martes sus elecciones legislativas de medio término, una jornada que concentra la atención nacional e internacional por la disputa entre republicanos y demócratas por el control del Congreso. Los resultados determinarán el equilibrio de poder en Washington durante los últimos dos años de la administración del presidente Donald Trump, así como el margen político para impulsar su agenda de gobierno.
En estos comicios se renovarán los 435 puestos de la Cámara de Representantes, 35 de los 100 escaños del Senado y las gobernaciones de 36 estados. Actualmente, los republicanos mantienen el control de ambas cámaras, mientras que los demócratas buscan obtener al menos tres escaños adicionales en la Cámara Baja y cuatro en el Senado para conseguir mayorías y modificar la composición del Poder Legislativo.
El costo de vida, la inflación, los precios de los alimentos y los combustibles, así como la política migratoria y el conflicto con Irán, figuran entre los principales temas que han marcado la campaña. Según una encuesta de votantes de Associated Press, cerca de cuatro de cada diez electores consideran que la economía es el asunto más importante para el país, mientras que aproximadamente tres de cada diez señalan el estado de la democracia.

La participación anticipada refleja la magnitud de la jornada: más de 57 millones de estadounidenses habían emitido su voto antes de este martes. En Florida, más de 5.4 millones de ciudadanos participaron anticipadamente, equivalentes a cerca del 40 % del padrón electoral estatal. Las autoridades electorales mantienen vigilancia sobre el desarrollo de los comicios, mientras se reportaron algunos inconvenientes técnicos y dificultades por condiciones climáticas en distintas localidades.
El escrutinio comenzará a medida que cierren los centros de votación en cada estado, pero los resultados definitivos podrían tardar varios días, especialmente en las contiendas más ajustadas y donde todavía deban contabilizarse votos por correo o papeletas provisionales. El presidente Donald Trump seguirá la jornada desde la Casa Blanca, mientras el país espera conocer si los republicanos conservan el control del Congreso o si los demócratas consiguen modificar el equilibrio político nacional.








