La Universidad Estatal de Colorado (CSU) pronosticó que la temporada de huracanes en el Atlántico de 2026 será menos activa de lo habitual, con una estimación de 13 tormentas con nombre. De ese total, seis alcanzarían la categoría de huracán y dos se intensificarían como huracanes mayores, es decir, de categoría 3 o superior en la escala Saffir-Simpson.
La previsión se ubica por debajo del promedio histórico registrado entre 1991 y 2020, que contempla 14 tormentas con nombre, siete huracanes y tres de gran intensidad. Este descenso proyectado refleja condiciones atmosféricas menos favorables para el desarrollo ciclónico durante el año.
En cuanto al impacto territorial, el informe señala que existe un 32% de probabilidad de que un huracán mayor toque tierra en Estados Unidos, una cifra inferior al promedio histórico del 43%. Para la región del Caribe, la probabilidad estimada es del 35%, también por debajo de la media anual del 47%.

Los investigadores indicaron que la actividad ciclónica proyectada para 2026 representaría aproximadamente el 75% de una temporada promedio. Esto contrasta con 2025, que registró cerca del 105% de la actividad habitual, aunque sin impactos directos de huracanes en territorio estadounidense, algo que no ocurría desde hace una década.
El informe también destacó que el evento más significativo de la temporada pasada fue el huracán Melissa, que impactó Jamaica como categoría 5, provocando daños estimados en 9,000 millones de dólares y dejando al menos 95 fallecidos en el Caribe. En ese mismo año, solo la tormenta Chantal tocó suelo estadounidense, causando dos muertes en Carolina del Norte.
Según la CSU, el principal factor detrás de la menor actividad prevista para 2026 sería la presencia del fenómeno El Niño, que tiende a inhibir la formación de huracanes en el Atlántico al alterar las condiciones atmosféricas. Este pronóstico es preliminar y se complementará con el informe oficial de la NOAA, previsto para finales de mayo.








